Page 167 - ACCB 2020
P. 167

Identifi cación morfológica de agentes patógenos asociados a Tabebuia rosea (Bignoniaceae). Castaño  & Lora

            El primer patógeno, Meloidogyne sp, perteneciente a la  fue muy similar a los promedios reportados por Peraza-
            familia Heteroderidae, aislado de la raíz de T. rosea. A  Padilla y colaboradores en 2013 (6); pero mayores a los
            pesar de la cantidad de especies de Meloidogyne conoci-  reportados por Kofoid y White en 1919 y Chitwood en
            das hoy día, y que ha ocasionado difi cultades en la iden-  1949 (7,8). Peraza-Padilla y colaboradores mencionan
            tifi cación morfológica aún para expertos taxónomos (6)  que existe la posibilidad de encontrar variabilidad en
            se logró identifi car mediante, medidas morfométricas, a  los parámetros.
            uno de los géneros de nematodos fi topatógenos, consi-
            derados como uno de los principales constituyentes en  Las medidas del ancho máximo del cuerpo (MBW), an-
            plagas agrícolas con una gran variedad de cultivos (11)  cho del cuerpo a nivel del ano (ABW), ancho de región
            de importancia económica, altamente adaptados como  labia (LRW), Longitud de la cola (LC), y las medidas
            parásitos obligados. Tienen distribución cosmopolita y  relacionadas (L/BMW), (L/LC), (LC/ABW) estuvieron
            parasitan cada especie de planta superior. Típicamente  dentro de los promedios   reportados por Peraza-Padilla
            se reproducen y alimentan en células modifi cadas den-  y colaboradores en el 2012 (6); además se menciona
            tro de la raíz de la planta, donde ellos inducen pequeñas  que  las  algunas  diferencias  en  cuantos  a  las  medidas
            o largas agallas (12). Se considera que la supervivencia  morfométricas, pueden estar ligadas a factores ambien-
            de las plántulas está estrechamente relacionada con la  tales que infl uyen directamente con el desarrollo de los
            capacidad de poseer un amplio sistema radical que les  estados juveniles. La presencia del género Meloidogyne
            proporcione una superfi cie mayor para la obtención de  como fi topatógeno en el guayacán rosado para el depar-
            agua y nutrientes; debido a las agallas o deformidades  tamento de Risaralda es el primer reporte.
            que ocasiona este nematodo a la raíz del guayacán rosa-
            do, hay posibilidad de que haya problemas de desarro-  En cuanto a la caracterización de la sintomatología se
            llo en la raíz y transporte de nutrientes (13).    logró identifi car la presencia de siete síntomas (Tabla 1),
                                                               y en la prueba de patogenicidad para Colletotrichum sp
            El ataque de nematodos del complejo M. incognita y M.  y Candida sp se evidenciaron dos de los siete síntomas
            javanica han provocado grandes pérdidas en la produc-  reportados en campo: la necrosis en la hoja, y cambios
            ción de estas plantas durante la etapa de vivero, lo cual  de color en el pecíolo. De los tres hongos patógenos
            ha limitado su uso e implementación en el campo (14).  identifi cado  solo  los  dos  mencionados  anteriormente
            Debido al parasitismo de este nematodo se aumenta la  mostraron afecciones en menos de 7 días en los órganos
            susceptibilidad de la planta a la presencia de otros pató-  de la planta de T. rosea. Mucor sp, en cambio, mostró
            genos (15). Meloidogyne es un problema importante en  síntomas ocasionados por el aislamiento luego de los
            vivero, lo que constituye en muchos casos la principal  7 días de seguimiento, por ende, se descartó como un
            vía de deserción (16), atacando las plantas hasta ocasio-  patógeno potencial para el guayacán rosado.
            narles la muerte en corto tiempo (17).
                                                               Colletotrichum  sp  en  general  presenta  antracnosis  en
            La identifi cación morfológica de las hembras se carac-  hojas, tallos y frutos en pre y postcosecha (19). Las es-
            teriza por presentar una forma corporal en la mayoría  pecies del género Colletotrichum son reconocidas como
            de las especies periforme y otras ovaladas. Según Ei-  los principales patógenos que causan infecciones laten-
            senback en 1983 (17), los patrones perineales constitu-  tes. Los apresorios son conocidos por formar discos ad-
            yen el rasgo morfológico más importante en la identi-  hesivos que se fi jan a la superfi cie de la planta y perma-
            fi cación de especies: la posición del poro excretor Por  necen latentes hasta que suceden cambios fi siológicos.
            lo anterior, las hembras no están sujetas a los mismos  Kim y colaboradores en 2004 (20) reportaron diferentes
            parámetros de identifi cación morfométrica que los ma-  especies de Colletotrichum que causan la enfermedad
            chos y juveniles (18); debido a que este corte requiere  en diferentes órganos de las plantas. Por ejemplo: C.
            la observación en el microscopio de barrido no se logró  acutatum y C. gloeosporioides infectan frutos de ají en
            identifi car la especie.  Hasta la fecha se han reportado  todas sus etapas de desarrollo, pero usualmente no se
            dos especies del género Meloidogyne para el guayacán  encuentran en hojas o tallos, los cuales son principal-
            rosado M. incognita y M. javanica.                 mente afectados por C. coccodes y C. dematium.

            En el Tabla 2 se describen los valores de la morfome-  Casi todas las levaduras son saprofi tas, y sus activida-
            tría de los machos en estado cecil que se encontró en  des, provechosas para el hombre. Pero existen también
            este estudio. Para la longitud del cuerpo (L) obtenida  algunas especies que pueden causar enfermedades en

                                                                                                            167
            Rev. Asoc. Col. Cienc.(Col.), 2020; 32: 154-170
   162   163   164   165   166   167   168   169   170   171   172