Page 122 - Revista 2019
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Revista de la Asociación Colombiana de Ciencias Biológicas
issn impreso 0120-4173, issn en línea 2500-7459
Aunque las poblaciones parentales muestran distribuciones similares, los marcadores que estan aportando a cada
pico de densidad son distintos; por ejemplo, en la fi gura 2 se aprecia el número de SNPs con una frecuencia del
alelo menor < 0,5 que están compartidos o no entre indigenas, europeos y africanos (Fig. 2). Se observó en los in-
dígenas, que de los 100 SNPs analizados 73 se encontraron con una frecuencia menor a 0,5, de los cuales 34 fueron
compartidos con los africanos y 25 con los europeos, por tener la misma tendencia de frecuencia menor. Solo un
SNP común a las tres muestras, presentó una frecuencia menor a 0,5.
Figura 2. Número de SNPs que presentaron una tendencia
similar en cuanto a su frecuencia, comparando los indígenas
(IND) del presente estudio, con las poblaciones africanas
(AFR) y europeas (EUR) de 1000 genomas. Fuente: Los au-
tores
Posteriormente se formaron parejas de coordenadas basadas en las frecuencias de uno de los alelos para cada
SNP analizado, entre pares de poblaciones, como se muestra en la fi gura 3. Las comparaciones muestran que las
frecuencias de los SNPs empleados son opuestas, razón por la cual las frecuencias pareadas entre poblaciones se
distribuyen en las esquinas del plano cartesiano (Fig. 3a). Cuando se observó a la muestra mestiza, las frecuencias
pareadas con IND (Fig. 3b) y con EUR (Fig. 3c), mostraron una variación continua.
Figura 3. Comparaciones de frecuencias pareadas entre poblaciones parentales (a) o entre los mestizos con los indígenas (b),
y con los europeos (c).
Diversidad genética autosómica. Se realizaron los análisis de la Heterocigocidad (Het) en PLINK y en R. En
la fi gura 4 se observa que los indígenas muestreados en el Tolima presentaron una menor heterocigocidad obser-
vada (Nasa=0,18, Pijao=0,25), comparada con los mestizos de la misma región (Ibague=0,415, Ortega=0,39 y
Planadas=0,402) (Fig. 1a). Al tener en cuenta a todas las poblaciones, los africanos presentaron la menor hetero-
cigocidad (0,16), mientras que en los europeos fue mayor a los indígenas, pero menor que en los mestizos (0,32).
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Rev. Asoc. Col. Cienc.(Col.), 2019; 31: 118-126.

